Justo ayer pensaba que es lo adecuado cuando una relación de pareja comienza ponerse difícil, las fricciones cada vez son más constantes y por momentos no sabes si lo que haces es correcto, entonces que se supone que debes hacer: aguantar, hablar, perdonar?   Al parecer uno de los principales motivos de pelea dentro de una pareja radican en la forma tan distinta que tienen cada uno de ver las cosas. Al parecer la diferencia entre hombres y mujeres va más allá del cuerpo.

(Antes de continuar quisiera hacer una aclaración, este artículo está escrito por una     mujer así que NECESITO que los hombres nos ayuden con sus comentarios para saber que tan cierto es lo que se escribe aquí. Gracias)

La relación de pareja es una ocasión magnífica para conocerse uno al otro, durante el noviazgo salen a relucir muchas cosas la convivencia va siendo mayor y así se va desarrollando hasta que la situación cambia a una pareja más estable donde ya viven juntos; aparte de compartir sus emociones empiezan también a compartir las manías, los hábitos (buenos y malos), los detalles cotidianos y es aquí donde afloran la mayor parte de las diferencias entre los dos.

A las mujeres nos gusta que nos hablen y con a hablar no nos referimos a que nos cuenten como va el equipo de fútbol en el torneo, sino que nos hablen de lo que piensan, sienten, sueñan, desean. Esto a simple vista no parece ser tan complicado para nosotras, pero a muchos hombres les resulta IMPOSIBLE de hacer… por que? Pues parte tiene que ver con la cultura. Los hombres latinos han sido criados para ser fuertes e invulnerables, pero nosotras necesitamos saber que es lo que existe dentro de esa mente suya.

Los hombres podrán decir: y para qué quieren saber?, es que no nos gusta preocuparlas…, no pienso nada… etc. Sin embargo las respuestas a las preguntas que hacemos las mujeres nos dan seguridad para seguir adelante con la relación, de lo contrario nuestra mente imaginativa (por no decir paranoica) comienza a elaborar respuestas incorrectas lo que crea un ambiente incómodo para ambos.

Otra situación que es muy común es que los hombres no suelen poner atención a los detalles y para nosotras los detalles son muy importantes. Nos gusta que se reconozca nuestro trabajo o nuestro esfuerzo de modo que sintamos que lo que hacemos no es en vano. Comer con buena cara el guisado que te hizo con tanto amor, (aunque sepa asqueroso) o dar las gracias por mantener limpia la casa hace sentir muy bien a una mujer. Si aún no viven juntos reconocer ese detalle o que se ha arreglado el cabello diferente son cosas que pueden marcar la diferencia  y lo mejor de todo: no les cuesta nada!

Las mujeres también hay que tratar de entender que ese es el modo de ser de los hombres y que tal vez nunca lleguemos a obtener lo que deseamos, pero hay que saber diferenciar las situaciones. Por ejemplo, si hay algo que te molesta el primer paso para tratar de solucionarlo es hablar con la otra parte, si no funciona ya sea porque no quiso escuchar o porque se lo dijiste gritando o en una forma inadecuada puedes intentar escribirlo de manera que sea otra vía de comunicación, si aún así las cosas no cambian entonces deberás empezar a valorar qué es lo que realmente deseas para ti como persona y si tu pareja te lo puede dar, pero sin exagerar y sin hacerte la víctima, dentro de este proceso hay que ser objetivos y saber ver nuestros propios errores. Los dejo para que  lo piensen…