Tue 4 Mar 2008
Las runas son signos y sÃmbolos, y se cree que constituyen un alfabeto (Futhark). Se les atribuye un uso práctico y otro sagrado. En este sentido, tienen relación con la magia, posturas de meditación e incluso rituales. Su origen se remonta a la Edad del Bronce, y quizás a un tiempo anterior.
La tradición rúnica es tÃpicamente nórdica y obtuvo una gran expansión entre los pueblos celtas, sajones y escandinavos, de forma duradera en estos últimos en su potencial cultural y en su aspecto decorativo y estético. La práctica de la magia con las runas era, al margen de la escritura, algo reservado al Snorri (mago, druida, chamán) de las civilizaciones del norte.
Las runas eran consideradas, y vuelven a serlo, instrumentos mágicos, portadores de secretos y generadores de poder. Algunos creen que la runa es un sÃmbolo y como tal una emanación de energÃa que puede despertar nuestros sentidos o crear emociones. Pero las runas son a la vez oráculos constituyentes de rituales, que los quirománticos actuales califican de perfectamente eficaces. El término “runa” implica la noción de “aquel que sabe”, en alemán antiguo: cuchichear. “Run-wita”: iniciar en los secretos. Pero la palabra proviene del escandinavo “Rûn” que significa “secreto” y “Helrûn” adivinanza. Por lo tanto, leer las runas serÃa algo asà como “aprender a desvelar los secretos”. Cada runa tiene un significado y una apelación, en magia o brujerÃa, y ofrece varios niveles de lectura.
Desde el punto de vista de las creencias neopaganas actuales, las runas tienen un sentido espiritual, que encamina hacia un sendero de vida o de evolución. Se les atribuye la facultad de revelar aquellas capacidades que están ocultas y a las que se puede acceder mediante la meditación o el desarrollo del psiquismo. Finalmente, en un plano material, la runa manifiesta para los creyentes aquello que está por venir y refiere a las armas espirituales con las que puede contar el consultante.
Ya en el terreno de la mitologÃa, las runas son parte de los dones otorgados por los Ases a los hombres. El encargado en casi todos los mitos de ser el creador de esta escritura secreta es Odin, padre y señor de los dioses, quien mediante determinados sacrificios consigue finalmente el secreto y la magia de las runas. Una vez conseguido este don, OdÃn adquiere potestad sobre toda la naturaleza, excepto sobre las Nornas, a quienes los dioses nórdicos están sometidos como cualquier otra criatura de los nueve mundos

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