“I will not be ignored!” le dice Glenn Close a Michael Douglas en la película Fatal Attraction y muchos vieron en la pantalla uno de sus grandes miedos: el de un ligue que se convierte en obsesión.
Principalmente a los hombres les cayó la pedrada, porque en la película, el protagonista casado se echa una cana al aire una noche pensando en que simplemente pasaría un rato de diversión y no vería más a la chica, pero resulta que la chica es una psicópata que le arruina la vida.
Aunque en la película se ve el caso llevado a su máxima expresión, esto también sucede en la vida cotidiana, en mayor o menor escala. Sería bueno preguntarnos quién se obsesiona más, si los hombres o las mujeres… ¿y por qué?
Tal vez los hombres provocan que las mujeres los persigan como locas porque les hacen creer que para ellos una cita significó mucho y porque les prometen que les van a llamar después. Con esto, las chicas dan un brinco cada vez que suena su teléfono creyendo que es el galán que amorosamente las necesita… es obvio que al cabo de varios días sin la llamada, llegue una cierta furia contra el individuo y que esto desemboque en un comportamiento un tanto irracional… desde dejarle mil mensajes, buscarlo en el trabajo, averiguar dónde vive, seguirlo, etc. según el grado de insensatez de cada persona.
Puede que las mujeres provoquen que los hombres se sientan con derechos porque al no querer mandarlo a volar francamente, les digan que son unos tigres o que ellos en su inmesurable amor propio se lo crean y no den crédito a que aquella doncella que desfallecía en sus brazos no los busque implorando su amor apache.
El caso es que como sea nadie quiere un amor obsesivo, una o un novio (a) psicópata, pero caras vemos, locuras no sabemos. En el peor de los casos, te pones de novio o novia y resulta que aquella persona que de amigos era un ejemplo de paciencia, tranquilidad, comprensión y alegría, empiece a exigir saber tu paradero a cada instante así sea para que le avises que vas al baño.
Tal vez a todos nos ha pasado, pero lo más probable es que a nadie le guste ¿O sí? En algunos casos la persecución surge de una persona, pero a veces las dos partes son así y se la viven en una guerra de poder, de autoridad y no hay quién gane. Pero al parecer les gusta; hay parejas que son adictas al conflicto y se la pasan persiguiéndose o peleando todo el tiempo, Todos nos preguntamos ¿Por qué siguen juntos? ¿Será tan bueno el sexo?
Lo que está muy mal es que esta situación llegue al extremo de la violencia y eso sí no es cuestión de broma. La violencia doméstica está por las nubes y todos somos víctimas de una u otra manera por eso todos debemos detectarla y hacer lo posible por detenerla, pero pensando que simplemente vemos a una pareja obsesiva y celosa o si somos esa pareja- ¿qué hacer?
Lo más probable es que se trata de una relación viciosa que nunca va a mejorar y lo mejor es alejarse. Cada persona trae conflictos y traumas que si no se superan individualmente, explotan cuando están en una pareja. Claro que hay terapias y en el caso en que los dos estén de acuerdo en hacer un esfuerzo por mejorar sí vale la pena echarle ganas, pero si sólo es uno, mejor salir corriendo.
Ahora que si de la nada (llámese noche de copas) ya se quieren casar contigo, entonces sí estás ante un verdadero (a) demente!

VN:F [1.9.6_1107]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.9.6_1107]
Rating: 0 (from 0 votes)
Share and Enjoy:
  • Print
  • Facebook
  • Digg
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • MySpace
  • Bitacoras.com
  • Mixx